Mostrando entradas con la etiqueta Pepin Liria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pepin Liria. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de octubre de 2008

Liria, un poco de todos


- DIEGO VERA

El viento incierto del otoño se nos lleva del toreo activo a un diestro singular al que el sufrimiento de sus familiares más próximos le pedía en los últimos años este adiós a los ruedos y a las armas. Y el cuerpo aún joven del guerrero con valor acreditado en casi ochocientas corridas se manifestó ante sus hijas con un tremendo escudo que caía por la arena: Papi no puede más

Un hondo mugido, escuchado en las plazas más importantes, ha anunciado a los cuatro vientos que Pepín Liria se ha ido, cumpliendo lo que adelantó hace cosa de un año en Madrid, castillo famoso, capital de las Españas Y se ha hecho el vacío, porque las actuaciones de Liria no eran faenas, sino epístolas a los aficionados desde el templo del toreo Cuando Pepín cogía estoque y muleta y se dirigía a la puerta de toriles era como el crujir de dientes, la emoción contenida, el sinvivir en unos segundos Y cuando se dirigía a los terrenos de sol, la temperatura parecía calmar su escalada e incluso los aficionados pensaban que Josué había parado de nuevo el tiempo.

El torero de Cehegín se ha esforzado estos años en poner antropología, pasión y murcianía donde había dejadez, apatía y olvido, por eso deja un vacío tan grande.

Un día de estos, en tanto deshojamos la margarita de la sucesión, se abrirá el portón de los sustos y el torilero dirá: ¿Puedo dar paso al siguiente?, mientras parecerá sonar el Himno a la Alegría del eslabón que habrá que encontrar para enlazar la cadena ahora rota.

El torero ha forjado su cuerpo en las duras divisas de los victorinos, de los doloresaguirre, de los adolfos..., en una batalla no pocas veces cruenta. Este pescador de ovaciones, orejas y rabos se nos retira, se va un viajero impenitente que ha llevado el nombre de Murcia por todos sitios. Puede que la fiesta no logren salvarla el día de mañana ni José Tomás ni Perera en los ruedos, y entonces será llegado el momento de acudir
a Pepín Liria, por si puede hacer un quite con la tremenda ilusión con la que habla de ella

Llegados a este espigón de la retirada tras quince años en activo lo surcan las cicatrices que hablan de cornadas en esta guerra interminable contra el toro y, muchas veces, también contra los despachos. Y están también esas otras cicatrices del alma, tan imperceptibles para los demás, pero tan dolorosas para quienes las sufren.

Pepín desembarcó hace veinte años en el continente del toro, inexpugnable para uno de provincias que empezaba y que, además, no tenía padrinos. Viajó a golpes de vida y de sangre por la profunda selva de la incomprensión y la falta de justicia, para acabar triunfando y llegar al sitio donde hacen posada la honradez, la entrega, el pundonor y el amor por una tierra como sentimiento integrador y nunca excluyente.

Se mantuvo siempre en los ruedos con toda dignidad, sin concesiones, sin perder la compostura ni los papeles. Puede presentar una hoja de servicios legitimada por la sabiduría, la honradez y la entrega. En los ruedos se levantó como un grito individual entre miles de gargantas que coreaban, al estribillo, lo de «Pe-pín, Pe-pín, Pe-pín », diminutivo que en su caso no empequeñece su figura, sino que la agiganta y nos la acerca, haciéndola más humana y familiar.

Para él, el toreo ha sido algo más que una manera honda de jugarse la vida en la arena: ha sido una necesidad. Por eso ahora, cuando acaban de sonar los claros clarines del adiós, la afición lo siente como si fuese todavía más un poco de todos.


Diego Vera es periodista.
Publicado en el Diario LA VERDAD de Murcia

domingo, 21 de septiembre de 2008

UN SUEÑO HECHO REALIDAD - PEPÍN LIRIA


Por Morety


José Liria Fernández nació el 10 de mayo de 1970 en la localidad de Cehegín. Desde que iba a la guardería en el año 1974 se sentía torero. En la puerta de su abuelo Máximo (Jefe de la Policía Local) cogía su muleta y por las calles toreaba, en el colegio, en preescolar, se llevaba su muleta y capote siendo en los recreos donde él daba rienda suelta a su imaginación, «Eh, eh Toro».

El 5 de junio de 1983 se organiza en Cehegín un festival benéfico contra el cáncer, donde los alternantes eran aficionados del pueblo, allí estaba por primera vez «Maximín» que fue su primer nombre taurino por llamarse su abuelo Máximo. Su primera prueba de fuego fue esa tarde con revolcón incluido pero reponiéndose y echándose para adelante, siguió su andadura entre estudios y su sueño de «torear», esto le llevo a ingresar en al Escuela Taurina de Murcia, pero el no quería de salón, quería vérselas con los pitones de un fiero toro y ocurrieron grandes sucesos en la escuela hasta el punto de desaparecer la misma.

Pasado el tiempo, Pepín necesita ganar dinero para poder pagarse los trastos de torero y se mete a camarero en La Querencia en Murcia, allí organizó rifas, vendió mecheros, etc…, todo aquello que le generase un dinero para poder hacerse de los aperos.
Su abuelo le compró el primer traje, que era de Domingo García, de Lorca, «Dominguín» que éste a su vez se lo había comprado a Pepín Jiménez, blanco y oro, su precio fue de treinta mil pesetas.

Se encontró en su camino gran numero de obstáculos, personas pidiendo dinero y si quería torear tendría que pagar o vender entradas para que lo pusieran en el cartel. Así estaban las cosas.

Alfonso, uno de sus jefes en La Querencia, tuvo la idea de crear una sociedad para poner dinero para que toreara Pepín, así nació la sociedad E.P.L., que no perduraría mucho en el tiempo, quedando Alfonso como único accionista, ya que el resto pensaba que no iban a hipotecar su vida sin saber si la cosa iba a funcionar o no. Esto me recuerda que no hace muchos años se intentó hacer lo mismo con otro torero de nuestra tierra.

A partir del año 1989 Pepín, sabiendo que tenía que devolver el dinero, actuó de sobresaliente, con el Bombero Torero intervino en la parte seria del festejo, festivales benéficos, y todas las becerradas que le salían y podía torear. Su presentación con caballos fue el 8 de abril de 1990, en la plaza de su pueblo, junto a Vicente Bejerano y Miguel Carrasco con novillos de José Soto de la Fuente, donde obten
dría oreja y dos orejas y rabo, así siguió su periplo taurino por las distintas plazas de España y Francia. Iba de la mano de Luis Sánchez «Guerrita», apoderado de Pepín hasta el siete de mayo de 1991, a continuación marcha con Manolo Cortés fijando su residencia en Sevilla y antes de que pasen dos meses cambia nuevamente de apoderado firmando ante notario por tres años con Alberto Aliaño. En septiembre de 1992 rompe con Aliaño y firma con Antonio Lorena, hombre de gran prestigio, vinculado en su día a Los Chopera y en ese momento a Los Lozano, rompe con él en junio del 1993 y es apoderado por Ángel Pardo, su futuro suegro, dando a partir de ese momento un gran giro positivo a su trayectoria taurina. Es entonces cuando Pepín toreó en las plazas más importantes obteniendo grandes éxitos.

Llega la hora tan soñada por aquel niño el día 11 de septiembre de 1993, tomando la alternativa en la Plaza de Toros de la capital murciana, el capote de paseo que lució aquel día con la imagen de la Virgen de las Maravillas fue regalo del Ayuntamiento de Cehegín, su padrino sería Ortega Cano y como testigo Finito de Córdoba con toros de la prestigiosa ganadería de Torrestrella, su toro marcado con el número 56, de nombre «Banquero» y con 560 kilos de peso, obteniendo una oreja y una oreja. La prensa murciana y la nacional se harían eco de éste acontecimiento. Los periódicos de la Región publicaron en primera página fotos de la salida a hombros de Pepín de la Plaza de La Condomina. Declaraba más tarde Pepín: «Hoy ha sido el día más feliz de mi vida, con el que he soñado muchas veces, en el primer toro, que no era nada fácil, estuve algo nervioso pero creo que he demostrado mi evolución. Éste triunfo se lo dedico a las muchas personas que han confiado en mí. Ahora empiezo una nueva carrera con toda la ilusión del mundo».
En la temporada del 94 cambia nuevamente de apoderado, siendo en ésta ocasión Enrique Bojilla. Confirma la alternativa en la Plaza de Toros de Madrid el día 27 de marzo (Domingo de Ramos) junto a David Castro «Luguillano» y Oscar Higuares, con toros de M.A. Millares.

Su pasaporte a la gloria lo consigue con la ganadería de Dolores Aguirre, con el toro nº 40 y de nombre «Comadroso» el domingo 5 de junio de 1994 en la Plaza de Toros de Las Ventas, donde un Liria heroico conquistó Madrid, todos los periódicos y revistas nacionales e internacionales (ABC, El Mundo, El País, …) coincidieron en que no parecía un diestro con tan poca alternativa sino que parecía llevara muchas temporadas en ésta dura brega con toros de tantísimo cuajo. Simplemente la actuación de Pepín resultó memorable, ya había conseguido su sueño, de cuando toreaba en la Plaza del Mesoncico junto a la Confitería Motolite y el antiguo Bar Piñero, donde daba rienda suelta aquel niño a su inspiración torera, donde los burladeros eran las puertas de las casas, los corrales cualquier calle, los tendidos los poyos del Paseo, los palcos los balcones de la Real Piedad, donde las Hermanas de la Caridad ocupaban asombradas esos palcos. Pepín había conseguido hacerlo realidad.

El 10 de diciembre de 2007, en Madrid, ofrecía una rueda de prensa Pepín Liria donde hacía pública su despedida de los ruedos tras la temporada 2008, temporada que está en breve por culminar, concretamente el 12 de octubre en la Plaza de Toros de Murcia donde se encerrará en solitario con seis toros de distintas ganaderías.

El próximo 27 de septiembre se despedirá de todos los aficionados de la Comarca del Noroeste en Caravaca de la Cruz, teniendo como compañeros de terna a Javier Conde, torero gitano de gran arte que si los astados se lo permiten y se dan las condiciones idóneas podremos ver su duende, y Antonio José «El Rubio», matador local que por circunstancias no se le ha brindado ninguna oportunidad digna este año. El Rubio decidió ir por su cuenta y dejar de torear corridas en las cuales tuviera que sufragar él los gastos, torero que puede llegar a decir algo en éste mundo pero que no se le brinda esa oportunidad que merece, dura es la andanza y amargo éste camino, personas que le dicen ser su amigo en su cara a sus espaldas revientan esos elogios, aficionados y amigos de los cuales pocos hay que reconozcan su valía, que sigan apostando por él. Otros seguimos pensando, diciendo y creyendo que «aquí hay torero», incluir entre estos otros al Excmo. Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz en la persona del Concejal de Festejos, D. Gonzalo López-Augüy que, aunque me consta y sé que ha apostado por él, como única condición que solicitaba a la empresa era que El Rubio tenía que torear en Caravaca. Los toros serán de D. Juan Albarrán, corrida nocturna que comenzará a las 21:30h ya que esa misma tarde lidiará toros en la localidad murciana de Abarán.


Morety.

Los datos y fechas sobre la trayectoria profesional de Pepín Liria aquí escrita ha sido extraída del libro «Pepín Liria, Biografía Taurina 1» de Felipe de Paco «Calañés».